Saltar al contenido

Periodoncia

Tras cualquier ingestión de alimento, se forma por toda la boca una capa de un barrillo blanquecino, que queda acumulado por todos los rincones de la boca. Este barrillo está constituido principalmente por minúsculos restos de alimentos y bacterias, y se denomina placa bacteriana. Esta placa bacteriana resulta fácil de eliminar con un cepillo de dientes. Sin embargo, en los rincones de la boca de difícil acceso, allí donde no pasemos adecuadamente el cepillo, la placa bacteriana queda acumulada. Estos rincones suelen ser:

  1. Las fisuras de los molares, el espacio existente entre muela y muela y en el margen de una prótesis desadaptada (lugares donde más frecuentemente asentan las caries).
  2. El area de los dientes próxima a la encía (junto al surco gingival).

Las encías no están adheridas al diente en su parte más externa, y ese es un lugar privilegiado para el asentamiento de las bacterias de la boca. Si no conseguimos eliminar correctamente, tras cada ingestión de alimentos, estos restos acumulados junto a las encías, la placa bacteriana se va calcificando y se convierte en el sarro, cálculo o tártaro. El sarro está compuesto igualmente de bacterias, pero al estar endurecido y adherido a la superficie del diente ya NO puede ser eliminado con un cepillo de dientes y debe ser tratado en su clínica dental por un profesional.

Es esencial no abandonar el cuidado de las encías, porque tanto la placa bacteriana como el sarro provocan inflamación de las encías (gingivitis) que se manifiesta como ligero enrojecimiento, a veces sensibilidad dental y especialmente sangrado al realizar el cepillado de los dientes. Y lo que es peor aun, si no tratamos la gingivitis a tiempo, la irritación de las bacterias llega hasta el hueso que sujeta los dientes. Ante este ataque, el hueso responde huyendo, es decir, destruyéndose parte del soporte del diente. Esta destrucción del hueso alveolar originada por esta causa es casi siempre irreversible. Es decir, que cada porción de hueso de soporte que se destruya como consecuencia del acúmulo de placa bacteriana y sarro queda perdida para siempre. A esta enfermedad se la denomina periodontitis.

Además, al destruirse parte del soporte del hueso queda un rincón más hondo bajo las encías. Lo que se denomina bolsa periodontal, donde se acumularán más restos, que serán más difíciles de eliminar con el cepillado y que provocarán más inflamación y destrucción actuando como un círculo vicioso.

El mantenimiento personal bien realizado a base de cepillado tras las comidas y enjuagues desinfectantes permite evitar la aparición de enfermedades de las encías. Sin embargo, puesto que realizar un mantenimiento perfecto tras cada comida resulta muy difícil en la sociedad en que vivimos, debe hacerse lo mejor posible y complementarlo con revisiones periódicas cada 6 meses en su clínica dental a fin de comprobar el estado general de encías y dientes.

En caso de detectar un problema, siempre será mucho más sencillo de solucionar y con mejor pronóstico cuanto  antes sea diagnosticado y tratado.

Muchas personas han comprendido ya que adquirir el hábito de realizar un buen mantenimiento de su boca, junto con revisiones periódicas es el mejor sistema de conservar la dentadura, de forma sencilla, durante toda la vida. En Clínica Dental Padrós, nuestros dentistas le ayudarán a conservar su dentadura en excelente estado.

Abrir chat
1
Hola, bienvenido a Clínica Dental Padrós
¿En qué podemos ayudarte?